Joshua Franco dio una lección de humildad tras convertirse en campeón mundial

El pasado 23 de junio, Joshua Franco derrotó por decisión unánime al australiano Andrew Moloney en el MGM Grand Conference Center de Paradise y le arrebató el título mundial regular de peso súper mosca de la Asociación Mundial de Boxeo. Hace poco menos de un mes, recibió finalmente su cinturón de manos de Oscar De La Hoya, presidente de Golden Boy Promotions, y posiblemente comenzó a delinear cuál será el próximo paso de su carrera.

Si bien es demasiado pronto para esbozar conclusiones, hay una característica que diferencia al américo-mexicano de muchos otros campeones mundiales y tiene que ver con la tranquilidad y la humildad con que ha asumido el nuevo compromiso de ostentar un cinturón, algo que quedó claro en sus últimas declaraciones a la prensa.

«Se siente bien finalmente tener un cinturón mundial en mis manos. Lo he estado esperando. Ahora entendí de qué se trata y es una gran sensación. No puedo esperar a volver a San Antonio con él», comenzó diciendo en diálogo con Boxing Scene.




Y dejando ver que no ha dejado de apoyar los pies sobre la tierra, agregó: «La vida sigue siendo la misma ahora, solo que soy campeón mundial. Esa es la única diferencia. Se siente bien haber conseguido el objetivo. Ahora estoy listo para cualquier cosa que pueda venir».

En relación al futuro próximo, hay en los planes de Joshua Franco algunos de los nombres más importantes de la división, como Román Chocolatito González, dueño del cinturón Súper de la AMB, y Juan Francisco Estrada, quien ostenta el título de peso súper mosca del CMB.