Los cinco mejores momentos en la historia de la Serie Mundial de Béisbol

La Serie Mundial de Béisbol no sólo es el partido más importante de cada año en la Major League Baseball (MLB), sino que además es una plataforma de historias, que en sus 115 años de vigencia no ha proporcionado grandes momentos para la eternidad.

Hemos conocido a todos los equipos campeones de las Grandes Ligas de Béisbol, tambien repasamos a las franquicias más ganadoras del Clásico de Octubre, y también presentamos a los cuadros que nunca han podido ganar el máximo trofeo de esta competición.

Por ello es que en esta pasada queremos evocar la memoria, y recordar aquellos instantes que hasta el día de hoy son recordados por los aficionados de la MLB, la gran mayoría de ellos son momentos de felicidad plena y de hazañas históricas, pero también hay paso para errores que quedaron para siempre.

5.- La última función de Babe Ruth
 

Babe Ruth, leyenda eterna de las Grandes Ligas de Béisbol (Getty)

Tras cambiarse desde Boston Red Sox a los New York Yankees en 1918, Babe Ruth se convirtió en una de las leyendas más grandes que ha pisado la Gran Carpa, ganando siete Series Mundiales, siendo la última de ellas en 1932.

En el cuarto partido de la serie ante Chicago Cubs en Wrigley Field, durante la quinta entrada al Bambino se le ocurrió apuntar su bate hacia el jardín central, y acto seguido, logró un cuadrangular solitario hacia esa zona señalada, provocando conmoción entre los fanáticos.

4.- El mejor partido de béisbol en la historia
 




 

La cadena ESPN catalogó esta final de la temporada 1975 entre Boston Red Sox y Cincinnati Reds como la segunda mejor Serie Mundial disputada en la historia, y la mayoría coincide en que el Juego 6 de esta serie es El Mejor Partido de Béisbol de todos los tiempos.

El 21 de octubre de ese año en el Fenway Park, en Massachussetts, en un partido de más de tres horas de duración, con una pausa incluída por lluvia, los Medias Rojas se llevaron la victoria en la 12° entrada gracias a un batazo largo de Carlton Fisk, que pegó en el poste amarillo que divide el foul del terreno bueno y los jueces la dieron como cuadrangular.

Sin embargo, de poco sirvió porque Boston terminaría perdiendo la serie en casa y los Reds conquistaron su tercera Serie Mundial.

3.- El error de Bill Buckner
 

Bill Buckner Serie Mundial
El error de Buckner que extendió la Maldición del Bambino a los Red Sox (Getty)

Si bien en el siglo 21, Boston Red Sox pudo volver a ganar Series Mundiales, lo concreto es que convivió durante 85 años con La Maldición del Bambino, luego que en 1919, el entonces dueño Harry Frazee decidió venderle a Babe Ruth a los Yankees.

Durante estas más ocho décadas, cuando estuvo más cerca de romper la racha fue en 1986, cuando el 25 de octubre se jugó el partido 6 de la serie ante New York Mets en el viejo Shea Stadium, cuando en la 10° entrada, Mookie Wilson pegó un batazo hacia la base inicial que parecía sencillo para Bill Buckner, pero erró en el cálculo, permitiendo que Ray Knight anotará la carrera del triunfo para llevar todo al Juego 7.

Fue en Fenway Park, donde finalmente se consumó la leyenda negativa del pelotero, luego que la escuadra de La Gran Manzana se quedara con la victoria para obtener su segunda y última Serie Mundial.

2.- David venció a Goliat
 




En el 2001 sucedió un hecho histórico para las Grandes Ligas, ya que fue la primera vez que la Serie Mundial llegó hasta noviembre, en esa ocasión los todopoderosos New York Yankees se enfrentaban ante el novel Arizona Diamondbacks.

En una final que tuvo a Derek Jeter convirtiéndose en Mr. November; finalmente quienes se llevaron la gloria fue la franquicia de Phoenix, quien con Randy Johnson en el montículo y el recordado batazo imparable de Luis González, que le conectó a Mariano Rivera, en el juego 7, permitió la carrera ganadora de Jay Bell y les dio su único título de MLB en el historial.

1.- Se acabó la Maldición de la cabra Billy
 




El momento más grande en la historia de la Serie Mundial de Béisbol nos traslada hasta el 2 de noviembre de 2016, en el Progressive Field de Cleveland, donde los Indians se enfrentaban a los Chicago Cubs en el Juego 7.

La historia dirá que los Cachorros se impusieron a la Maldición de la cabra Billy, que databa de 1945 o al fantasma de Steve Bartman, el fanático más odiado de la historia, para quedarse con la victoria, en entradas extras por 8-7.

Para siempre quedará el batazo de Michael Martínez a zona caliente, la atrapada de Kris Bryant y el pase para Anthony Rizzo, que en primera base obtuvo el out definitivo que acabó nada menos que con 108 años de sequía

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